Cada 15 de enero, Conchagua no solo recuerda una fecha: revive su historia.
Ese día se conmemora la fundación del pueblo, asentado en el lugar donde hoy lo conocemos, un 15 de enero de 1543, y con ello, 483 años de memoria, identidad y tradición que siguen latiendo en cada calle, en cada fiesta y en cada recuerdo compartido.
Las fiestas titulares, celebradas en honor a San Sebastián Mártir, han sido desde siempre actos religiosos y eventos sociales. Son el punto de encuentro de generaciones enteras, el espacio donde el pueblo se mira a sí mismo y reafirma quién es.
Desde la década de 1990 en adelante, los programas de fiestas se convirtieron en uno de los elementos más esperados por los conchagüenses. No eran simples agendas de actividades; eran auténticos retratos del pueblo.
En sus páginas se encontraban secciones que todos buscaban apenas tenían el programa en las manos: El Abecedario, ¿Sabía usted?, Está bien, pero está mal, Películas en exhibición, Novelas famosas, Expresiones populares y bromas internas. Estas secciones guardaban, con humor y picardía, secretos a voces, anécdotas y referencias que solo los habitantes de Conchagua podían entender plenamente. Leerlas era reconocerse, sonreír y a veces, ponerse colorado.

El famoso ABC-DARIO o El Abecedario era una de las joyas más comentadas. Cada letra escondía una frase cargada de crítica social, humor local y referencias directas a personajes, costumbres y situaciones del pueblo. No se trataba de burla vacía, sino de una forma muy nuestra de reírnos de nosotros mismos, de señalar defectos, virtudes y realidades cotidianas sin perder el sentido de comunidad.
Otra sección valiosa era la dedicada al folklore salvadoreño, donde se recopilaban dichos y expresiones populares, escritos tal como se pronuncian y explicados con su significado. Frases como “andas con los pelos de punta”, “está brutal” o “te fuiste en la chicagüita” no solo hacían reír, sino que preservaban el lenguaje popular, ese que se transmite de boca en boca y que forma parte del alma del pueblo.
Las secciones de novelas famosas y películas en exhibición eran otro reflejo del tiempo entre ellas: La bella y la bestia, el mensajero de la muerte, el soltero codiciado, mujeres divinas, amor salvaje, amor entre dos, Aventuras en pañales, quic boxer, besos en la oscuridad, (Programas del 2002 y 2005). Con personajes locales adaptados a historias románticas o dramáticas, estas páginas conectaban la vida cotidiana de Conchagua con el imaginario popular, mezclando ficción y realidad de una forma creativa y cercana.



Así como los programas hablaban, Conchagua también se canta.
Desde 1993, la canción “Conchagua”, interpretada por la Orquesta Internacional de los Hermanos Flores, se convirtió en un himno del pueblo, resaltando su templo colonial, su gente, su agua y su alegría. Su origen no fue casual: nació como parte de una iniciativa impulsada por la ASOCORESS (Asociación de Conchaguas Residentes en San Salvador), con motivo de una fecha histórica muy especial: los 300 años del templo colonial de Conchagua (1693–1993).


Este 2026, la canción “Conchagua” cumple 33 años de haber sido interpretada por primera vez. Treinta y tres años sonando en fiestas titulares y patronales, reencuentros familiares, celebraciones comunitarias y en la memoria de quienes, aun estando lejos, siguen llevando a Conchagua en el corazón. Pocas canciones logran trascender generaciones; esta lo ha hecho porque nació desde el pueblo y para el pueblo. ES LA PRUEBA DE QUE LA IDENTIDAD NO SOLO SE ESCRIBE: TAMBIÉN SE BAILA Y SE CANTA.
Cada mes de enero, Conchagua se prepara para vivir una de sus celebraciones más significativas: la festividad en honor a San Sebastián Mártir, Co-patrón del pueblo y símbolo de fe, unidad y tradición. San Sebastián fue un soldado romano que defendió su fe cristiana aun sabiendo que ello le costaría la vida. Su martirio lo convirtió en un ejemplo de valentía, fidelidad y esperanza.

Con el paso de los años se ha implementado, días antes de su celebración, la tradicional Demanda a San Sebastián Mártir, que consiste en visitar casa por casa los cinco barrios de Conchagua. Las familias reciben la imagen con refrigerios, colaboraciones para la misa o granos básicos. En esta actividad es común ver a más de cincuenta personas acompañando el recorrido, reflejo de la profunda devoción del pueblo.
La fiesta religiosa se desarrolla principalmente los días 19 y 20 de enero, aunque previamente se realiza la novena de rosarios. El 19 de enero se vive la víspera, marcada por la procesión de la imagen de San Sebastián por las principales calles del pueblo. Las campanas repican, los cohetes anuncian su paso y los fieles acompañan con rezos y cantos. El 20 de enero, día principal, se celebra la misa solemne, donde los devotos agradecen favores recibidos y presentan ofrendas como muestra de fe y compromiso.


En el ámbito social se realizan diversas actividades a lo largo de varios días, asignados por la municipalidad a las agrupaciones y asociaciones de Conchagua para dar realce a las fiestas titulares. Entre ellas destacan: la serenata al co-patrón frente a la iglesia, la serenata a la reina entrante y saliente, el recorrido del correo, la quiebra de piñatas, el desfile de carrozas, la coronación de la reina, fiestas bailables con reconocidas agrupaciones del país y discomóviles, así como tardes culturales con presentaciones de danzas y degustación de bebidas típicas.
Las fiestas titulares no son solo un calendario de actividades ni un recuerdo del pasado; son un acto vivo de identidad. En ellas conviven la fe heredada, el humor que nos caracteriza, la música que nos representa y la convivencia que nos une como pueblo. Son el momento en que las historias antiguas se mezclan con las nuevas, y donde quienes se fueron regresan, aunque sea por unos días, para reencontrarse con sus raíces.
CONCHAGUA NO SOLO CUMPLE AÑOS: SE RECUERDA, SE CELEBRA Y SE MANTIENE VIVA EN LA MEMORIA DE SU GENTE.

Referencias: Programa de las fiestas titulares y vivencias conchaguenses
